Monday, 26 October 2009

Conocimiento y felicidad

Desde que nacemos vamos adquiriendo conocimientos que utilizamos en nuestro día a día.

En relación a nuestro intereses y gustos, unos nos parecerán más útiles o interesantes que otros y por lo tanto los consideraremos más o menos necesarios; está claro que alguien que odie la política, no tendrá el más mínimo interés en saber sobre ésta.

Obviamente siempre hay extremos. En este caso las personas que no han querido o no han tenido la oportunidad de adquirir los mínimos conocimientos que la mayoría de la población.

Así que, partiendo de la base de tener un conocimiento básico sobre todo lo que nos rodea y dejando a un lado los extremos, planteo la pregunta:

“¿Es más feliz el más sabio?”

Retomando las afirmaciones del principio, creo que todo depende de la persona. Por ejemplo:

En una clase de economía de 1º de Bachillerato el profesor ha concluido su lección. Todos los alumnos han estado callados y atendiendo. Pero podríamos hacer una distinción entre ellos:

Por una parte hay alumnos a los que no les interesa nada la economía y que en cuanto salen del aula se quejan de lo aburrida que es esa clase y que la consideran una pérdida de tiempo.

Por otra parte hay un grupo más reducido de alumnos que su propósito en la vida es ser economistas. Éstos, mientras todos los demás se aburren y miran al infinito en clase, están atendiendo al profesor interesados por los temas de actualidad de los que él les habla. Y les satisface aprenderlo, pues es lo que quieren en la vida.

A éste último grupo de alumnos, podríamos decir que, les hace felices y les resultan muy interesantes esos conocimientos que acaban de aprender en clase, mientas que a los primeros no les aportan ninguna felicidad como se la podría aportar otro tipo de cosas como hablar con sus amigos, jugar al baloncesto o simplemente otros conocimientos que sí les interesen.

De esta forma vemos que mientras a unos les hace muy felices adquirir más y más conocimientos a otros puede resultarles aburrido, innecesario…

Así que para terminar, respondo a la pregunta con la misma afirmación: todo depende de la persona.

No comments:

Post a Comment